Originalmente, Lotso era el juguete favorito y el mejor amigo de una niña llamada Daisy. Durante un paseo, la niña se quedó dormida y Lotso se extravió. Cuando lograron regresar a casa, descubrieron que Daisy los había reemplazado por un oso idéntico. Este rechazo quebró el corazón de Lotso, transformando su amor en amargura, resentimiento y una visión cínica de que los juguetes no son más que objetos desechables.